Después de leer los inverosímiles hechos que han estado pasando de dos o tres años para acá, en México, pero principalmente en mi ciudad estas son dos noticias que me han dejado con las cejas levantadas.
1. Backwards:
La primera, esta, palabras mas palabras menos, entra un caco a robar a la casa de una señora avanzada de edad; ésta se defiende, trata de proteger su patrimonio y le dispara, ¿y qué pasa? ella va al botellon y el pinche rata al hospital, o sea, la víctima inmediatamnete pasa a ser victimaria y el victimario pasa a ser víctima. Afortunadamente la pobre seáora salió libre poco después, no sin antes pagar una lana de por medio, ¿y el rata? con seguridad en cuanto lo den de alta, el sí sale bien libre sin pagar ni un solo cinco.
2. HECHF:
Futuros malandrines. ¿A quién no nos tocó ser víctimas de los bullies en la escuela?, ya sea en la primaria o en la secundaria. Estos aprendices de malillas empezaron con su carrera delictiva muy jovencitos. Sin comentarios. Puta madre. Material para algún cuerpo policiaco en Ciudad Juárez.
Sabes que estuve en una conferencia el otro dia de la Fundacion del Empresariado Chihuahuense y el presidente en turno dijo algo que me dejo helada. Hace 8 años un sociologo de Washington vino a hacer un estudio de como estaba la cosa en la frontera y despues de 6 meses de vivir aqui y hacer su trabajo emitio un diagnostico que compartio con el alcalde en turno y un grupo importante de empresarios. El resultado arrojaba que la juventud que estaba en esa epoca estaba completamente perdida, ya no habia nada que hacer con ellos.
ReplyDeleteLos niños eran tierra fertil y habia que ponerse a trabajar con ellos, sin embargo se ignoro ese diagnostico y ahora 8 años despues estamos pagando la factura de unos adultos sin valores y unos jovenes desquiciados.
Ahora seria cuestion de volver a eso y trabajar con los niños, es preocupante ver en que nos hemos convertido, esta es una ciudad como de pelicula, de esos escenarios de refugiados de guerra, horrible...
Gracias por pasar por mi blog! no sabia que me leias