Saturday, July 25, 2009

Bad News

Ya me cayó el 20. Después de tener pesadillas por mas o menos 10 noches consecutivas pienso hacer lo que hicieron algunos de mis parientes en Ciudad Juárez: Dejar de ver y leer las noticias . Va a ser un hábito difícil de dejar ya que es algo demasiado arraigado en mi; es un hábito que arrastro desde creo toda mi vida, pero creo lo agarré aún con mucho mas fuerza desde que la maestra de 4to ano nos pidió como parte de la tarea que viéramos algún noticiero, escucháramos bien una noticia (no importaba que fuera local, regional, estatal, nacional o internacional; sin importar el tema) y al siguiente día discutirla en la clase por la manana.
La verdad no se me hacía nada difiícil ya que para entonces hasta me gustaba verlas. Como me acostaba en el mismo cuarto de mi papá, él se levantaba muy de manana (entre 5:30 y 6:00) a eme, sintonizaba el radio en una estación con sede en Parral, y durante ese noticiero había cortes informativos con noticias especiales provenenientes de Ciudad Juárez (Que desde entonces ya parecía que ocupaba la mayor parte del tiempo del noticiero). En fin, escuchaba ese noticiero en la manana y de noche, antes de acostarse, religiosamente se chutaba el noticiero de Jacobo Zabludovski. De eso ya hace casi 30 anos.

Se acabó el 4to grado, la primaria, la secundaria la preparatoria y profesional y seguí con el hábito de ver y leer las noticias, llegando al exceso de grabar en VHS algunos noticieros. Dejé de disfrutar los noticieros hace algunos meses porque de unos cuantos anos para aca leo, veo y me entero de casi puras pinches malas noticias y lo peor es que vienen de la ciudad que tanto quiero, la ciudad donde vive casi toda mi familia y todos mis amigos.

No conforme con la televisión, le periódico y el radio a eso le agrego ya el internet y todo el mierderío de periódicos de mi ciudad, de mi estado, de México y de algunos lugares del mundo que tengo a la derecha de este blog....pffff

La verdad es que me cansé de sonar tragedia tras tragedia; matanza tras matanza; ejecutado tras ejecutado; y de escuchar a los inútiles políticos y servidores públicosl ba bla bla bla..... y ni modo que diga que fue la cena, si por la dieta ya ni siquiera ceno.

Estoy por iniciar mi tercer día sin ningún noticiero de México por la televisión; las noticias de aquí (EU) casi no las veo, y pues si no veo los noticieros de México tampoco veo las noticias internacionales; los noticieros de este país (EU) casi no dedican tiempo a las noticias internacionales, se concentran y enfocan en noticias nacionales. Veo un poco el canal del clima para informarme del pronóstico; veo tambien el canal del conejito ya pasadas las 10 pe eme, que es cuando vale la pena (porque el resto de la programación está más desabrido que la comida para diabéticos).

No pretendo dejar de ver ni de enterarme lo que pasa en Juárez, en Chihuahua o en México, pero las malas noticias me estaban ya enfermando. O sea, ya ni viendo pornografia por casi 120 minutos diarios tenía suenos más o menos agradables, mucho menos pedir tener un sueno de ésos que te hacen recibir el día con los calzones almidonados. HECF!


Sunday, July 12, 2009

El tiempo

....o de cómo se me ha ido averiando el equipo



Pisando yo ya los 40’s y la Güera dando sus pininos en los 30’s, recuerdo una de las tantas pláticas por internet entre una muy estimada amiga y yo, donde (me imagino) a modo de consuelo, después de leer toda la retahíla de males, problemas y quejas con los que recibí la tercera década de mi vida, mencionó una frase que siempre tengo muy presente: “Bienvenido a la mejor época de tu vida”. Se lo agradecí no sin antes decirle lo mal que me había ido mi entrada a los 30’s.



Poco antes de cumplir 31 años hacía gala y despliegue de mi buena condición física cada que tenía oportunidad, principalmente en los exámenes médicos: levanta el brazo derecho, ahora el izquierdo; acuéstate; levanta la pierna derecha, ahora la izquierda; siéntate, respira hondo, retén la respiración, ahora suéltala, etc, etc, etc.. En fin, nunca imaginé como cambiaría mi vida de un año a otro.



Retomando y recordando las palabras de mi amiga, no puedo decir que fue la mejor época de mi vida, pero si la época donde la vida me empezó a cobrar mis excesos y empecé a pagar facturas y deudas pendientes; fue ahí donde donde comencé a ver con mas claridad mi destino; a ver y preguntarme qué es lo que quería de la vida, aunque exactamente no sabía bien, ni cómo, ni cuándo, ni dónde; fue ahí donde me di cuenta que no sería el CEO de una compañía transnacional, que no sería corresponsal de guerra de alguna cadena televisiva o que no estaría tocando la guitarra y cantando en un bar, a media luz, con una mesita a un lado y sobre esa mesita un vaso de güisqui escocés con agua mineral, y rodeado de gente escuchando mis canciones (Ja, ni tocar la guitarra sé). Creo también fue ahí donde me empecé a dar cuenta que debería buscar nuevos horizontes, a darme cuenta que México me había dado todo lo que hasta ese momento le era posible darme, pero no más, el resto, lo que me faltaba y yo quería (pero ni yo mismo sabía qué era), yo lo tenía que buscar fuera de sus fronteras.



El pedo fue ese, ahí empecé con los rollos existenciales y ahí empecé con la inquietud de dejar México. Y de si es o no la mejor década de la vida, pues cada quien habla como le fue en la feria. Personalmente, mi vida empezó cuando terminé la carrera y comencé a trabajar y a ganar dinero ya en forma, a eso de los 23 años. Debo decir que cada etapa, época o década tiene lo suyo; bueno y malo, así que cualquier aseveración de ese tipo es cuestionable.



Y de aquella plática chatera para acá, ya ha pasado poco más de un lustro; y de aquella mugre verruga en la sién izquierda y el dolor de espalda que no me dejaba ni siquiera doblarme para ponerme los calcetines o voltear la espalda para limpiarme después de … (sic), la vida sigue cobrando facturas y recordándome cada día que el tiempo dejas huellas, no sólo las arrugas en la cara; que no pasa en vano.



Cronológicamente ahí va forma que se ha ido expresando la sejuela en mi vida:



1. Dolor de espalda. El primer síntoma, una noche después de haber estado levantando pesas como loco.

2. Verruga en la sién izquierda (a un ladito más bien, sobre el cuero cabelludo).

3. Primera advertencia médica para bajarle a la ingestión de grasas.

4. Recomendación para usar lentes (por la miopía y astigmatismo).

5. Pelos gruesos y largos dentro de los orificios nasales.

6. Canas en ambas sienes.

7. Canas en ambos brazos.

8. Pelos en la espalda. No son vellos finitos, chiquitos, de bebé, ¡son pelos gruesos, negros y esparcidos de forma no uniforme por toda la espalda!; ¿Si vieron la película de La Mosca?, pues ni mas, ni menos.

9. Canas dentro de los orificios nasales.

10. Verruga enseguidita del ano. Leíste bien; si, del ano.

11. Verruga en la cabeza (en la nuca, más específicamente).

12. Dependencia irremediable hacia los lentes (no veo un caballo aunque esté a un metro de retirado de mi).

13. La obsesidad se manifiesta en todo su esplendor. De ser 36 de cintura por muchos años, empiezo a usar 38 (Aquí no hubo mucho borlote, una visita al nutriólogo, unas pastillas y una dieta libre de grasas, harina y azúcar me devolvió a mi talla “normal” en 7 días ).

14. Canas en los pelos del bigote.



Y con mi pomada de cebo de coyote, con mi pomada de árnica, las pinzas para arrancar los pelos blancos de la nariz, mis pastillas para facilitar la evacuación, mis complementos alimenticios y mis lentes ya graduados con dos o tres dioptrías más que los que usé por primera vez, me pregunto que otro regalo me dejará de recuerdo mi amigo el tiempo.

Monday, July 6, 2009

Yo también soy fan

Esta señora no acaba de sorprenderme; conocí su música por medio de un compañero de trabajo. Eera creo 1999; de esas salidas a comer con los "compas del jale" los viernes después que recibes tu cheque de pago (si trabajas o trabajaste en maquila sabes perfectamente de lo que hablo) y mi compa puso precisamente un cassette de ella (cassette, no CD), al escuchar la primera canción que oí de ella, inmediatamente quedé enganchado por su voz y la música que le pone a sus canciones.
A pesar de que me gustó muchísimo y sin hacer mucha alharaca ahí quedo el asunto y meses después me encontré un CD de ella en una famosa tienda de música en Ciudad Juárez. El mentado CD se convirtió en mi preferido por meses; lo tocaba y lo tocaba. No me cansaba de tocarlo ni me aburría de escucharlo; a los dos o tres años me hice del segundo CD y pasó lo mismo que lo que pasó en el primero; y esta vez que fui a Juárez, dándome una vuelta al misma casa de música donde encontré el primero, me hice del último que he comprado de ella (no sé si sea el último que ella halla grabado, pero es el último que yo he comprado de ella).
De tal CD las canciones que más me han gustado son éstas:
Músicos, bandas, grupos y cantantes vienen y luego al ratito se van, pero personalmente nadie como ella, Luz Casal y Manu Chao.
Charro