1. Backward people
Al negro me gusta llamarle negro, al blanco llamarle blanco y al rojo llamarle rojo. Ya dejaron de calarme y espantarme ciertas palabras que todavía aún hace 5 ó 6 años no estaban en mi diccionario. No las usaba; las quería olvidar, ya sea porque o no me gustaban, o porque les tenía respeto y o no las quería ni pronunciar, y ciertas, hasta calaban y dolían. Ofendían. Con el paso del tiempo, les perdí el respeto y el miedo. Que me digan que México es un país pobre, corrompido, jodido y tercermundista; cala y se siente feo, pero eso lo que es. Que en México los gobernantes traten pendejamente de esconder y justificar su ya ni sé si es incapacidad, falta de ganas, de huevos, procrastinación falta de inteligencia y se la quieran quitar diciendo que tal y cual país también, que está peor que México; que si en México hay o hubo casi 6000 muertes violentas en el año 2008 relacionadas con el tráfico de drogas, ah pero los gringos están peor que México porque allá hubo en el mismo período muchas más muertes por sobredosis de drogas ilegales…….¿Y?.... ¡pues es problema de ellos, que los gringos se ocupen de ellos y que México se ocupe de los propios!, ¿Qué se requiere cooperación de ambos?, ¡pues si!, pero cada quien haga lo que le corresponde en su propio territorio.
Y allá de aquel que venga de ofendido con sus malamente infundados, endebles, de doble moral y falso nacionalismo y patriotismo que son, entre muchas razones- por la que estamos todos enlodados, con el excremento tapándonos las orejas y hasta debajo de la lengua, defendiéndonos pendejamente y tratando de excusarnos de lo que el gobierno por alguna razón no ha solucionado. Y no vengan a decir que el problema es de la ciudadanía, yo ya voté porque pendejamente confié y les di mi confianza, dándoles mi voto; esa es responsabilidad del gobierno, no de los ciudadanos. TODOS, TODOS y cada uno de los políticos y servidores públicos fueron elegidos y votados para ser los representantes del pueblo. Cuidarlo y protegerlo. ¿Y qué hacen? Ni madres, solo sentarse y pedorrearse en el asiento, esperar la hora de la comida y esperar el día de pago para cobrar, ¡por nada!, porque no hacen ni madres!. Los que prometieron en campaña: protegerme y velar por mis intereses, por mi seguridad y la de mi familia, ¡no están haciendo ni madres!
Estando en México y aún aquí en EU, rigurosamente cumplo un horario de trabajo; regularmente llego al menos 15 minutos antes de mi horario de entrada y salgo al menos 45 minutos después de mi horario de trabajo, y al menos tres días me llevo trabajo para hacer en casa. Aquí (En EU) y cuando estaba trabajando en México le reportaba a un jefe; se medía mi desempeño mediante métricos y parámetros, al menos cada mes y si funcionaba, tenía asegurado mi trabajo si no, a la chingada, traigan otro (maestro o ingeniero) que sea más listo, más efectivo y más trabajador que yo y que haga mejor el trabajo, así de simple; si funcionas sigues trabajando si no a la chingada, next person, somebody who wants to work and somebody who wants to do the things correctly……¿Y los políticos, los diputados, los senadores, los presidentes, los gobernadores, los servidores públicos?, ¿A ellos quién los califica, quién les mide su desempeño?. ¿ A quién le rinden cuentas?.
Hará cosa de poco menos de 3 años; una o dos semanas antes de casarnos, desconsoladamente, casi al borde de la desesperación, Steph y yo, les contabamos a unos amigos todas las peripecias burocráticas que algunas autoridades mexicanas (Creo fue la Secretaría de Hacienda o alguna oficina relacionada con esa Secretaría, me da urticaria recordarlo) nos estaban haciendo pasar para casarnos. Ambos ya estabamos mas que enojados y tan desesperados de tanto trámite que no aguantábamos uno más. Nos sentíamos tan impotentes de tanto papeleo, llenado de formatos, pago de cuotas que casi llorando platicábamos a los susudichos amigos de todo lo que estábamos pasando y ellos nos dijeron: Those people are always backward (refiriéndose a las autoridades mexicanas). Caló, y mas viniendo de un extranjero; que no se meta con mi país, con mi presidente, con mi bandera, con mis representantes y menos con mis paisas porque hasta ahí llegó la cosa. No le reclamé pero me ofendí y hasta varios días duré sin hablarle ni hablar del comentario. Cada vez que lo recordaba me ofendía y me sentía mal e irritado.
Al siguiente día me tragaría mis pensamientos y coraje y comprobaría que realmente algo de cierto había en ese comentario. Fuimos a la oficina del SAT (Relacionada con la Secretaria de Hacienda) a hacer ya uno de los últimos trámites. Yo ya bien contento porque casi la lográbamos, pero voy a la ventanilla y me rechazaron el formato por llenado incorrecto. Lo llené con mi mano. Ellos nos lo querían ni a mano ni en computadora. Lo querían lleno con máquina de escribir, si, de esas viejitas, de las que usan esos rollos de tinta rojo y negro, y que cuando se le termina, lo devuelves con la mano para reusarlo. Al decírmelo no pude evitar preguntarles de nuevo (no miento): ¿Perdón, quiere que lo llene a máquina? y con toda natuiralidad me volvieron a esponder: "sí, a máquina". No creía lo que oía. ¡Lo querían lleno a máquina de escribir del tipo que una de mis hermanas usó allá por 1978!. No sé qué sentí en el estómago; no sé si vahídos, asco o un vacío, o no sé, algo extraño. No lo podía creer. Me pareció ridículo y fuera de la realidad. Lo que me pidieron, aún lo pienso, era surreal. No el documento, sino la máquina que debí haber usado y finalmente usé para llenar ese formato.
Volví mis ojos a Steph no sé si con una expresión de coraje, incredulidad, sorpresa, azoro. y hasta verguenza. ¡Tan fácil como llenar el formato en una computadora e imprimirlo, o bajarlo y llenarlo a mano. ¡Tan sencillo!. Y así con todo ese ramo de emociones hicimos exactamente lo que nos pidieron para zafarnos de tan engorroso, raro, anticuado y estúpido requerimiento.
Empecé a sentir menos coraje aquellas dos o tres veces más que mi amigo se refirió a México como backward country. Ya sabía a lo que se refería y sabía que era cierto. A lo mejor ya sabía a lo que se refería desde antes pero había una cortina de humo que no me dejaba verlo. O no quería verlo y mucho menos aceptarlo.
Tal engorrosa y avergonzante experiencia del mugre formato ése (de la cual creo en su tiempo escribí en un post), me llevó a recordar esos años de la contienda electoral por la presidencia de México entre Vicente Fox y Francisco Lavestida, que diga, Labastida, cuando este último (Labastida), entre sus promesas de campaña fue de enseñar computación e inglés a los indígenas de México (jajajaj) cuando los pobres no tienen ni qué comer para ir a la escuela. Ese señor, sí que andaba pérdido. La boca se le llenaba de promesas, pero promesas estúpidas, sin fundamento, o sea, carente de todo razonamiento. Ilógico. Backward.
Aún estaba en México durante tal contienda electoral. Nunca o casi nunca escucho a los candidatos en campaña y esa vez no sé porqué lo hice, pero después de escuchar a Labastida decir eso, no pude evitar de pensar en aquella plática con unos de mis primos (director de una escuela primaria de Parral Chihuahua, quien desconocía el significado de la palabra “mediocre”) y un amigo mío de la infancia, en ese tiempo estudiante de maestro (y adicto a la cocaína). Noche- madrugada de los últimos días de diciembre. Alrededor de una vieja estufa de leña. Atizando a la lumbre ramas secas de mesquite y nogal. Velada sobrada de botellas de cerveza, vodka y guisqui; tal amigo era maestro en una escuela mayormente tarahumara en una región serrana de Chihuahua, de la cual contaba que a ella sólo se podía accesar ya sea en helicóptero o caminando entre veredas y barrancas después de haber manejado hasta el pueblo más cercano (no recuerdo el nombre del pueblo, rancho o ranchería; se me va y se me viene el nombre a la memoria, Cerro Gordo, Pino Gordo, no sé, no recuerdo…). Tal camarada me decía que tenía estudiantes rarámuris que caminaban hasta 6 horas para llegar de su casa (de la casa del rarámuri) a “la escuela” (que ha de haber sido un pinche jacal construido de madera sin tallar, llenos de astillas). Quien no conozca la situacion socioeconómica de esa etnia déjeme decirle que está del cocol; viven en una marginación y olvido gubernamental que da miedo, pena y mucho coraje. Mi amigo hacía cuentas que esos niños y niñas duraban hasta 16 horas sin comer, ¡así es, 16 horas sin comer!; seis que hacían de la casa a la escuela, mas 4 ó 5 que estaban en la escuela, mas las 6 horas para regresarse…… ¡Y Labastida prometiendo enseñar inglés a computación a esos niños!. Sin comentarios. Cosa de risa. Cosa de miedo.
Más reciente ya y leyendo un libro de Blancornelas, me doy cuenta que ya ni la joden las autoridades. Si que están alrevesados (backward, como me dijo aquel compa). En su libro dice que en el segundo atentado a su existencia (y del que la libró) atraparon a uno de los frustrados matones y se lo llevaron al DF (al frustrado y peligroso matón) y que por el grado de peligrosidad no lo podían sacar del bote a ir a carearlo con Blancornelas a Tijuana, que era mejor, más fácil y más viable que el señor reportero (Blancornelas) fuera al DF a ser careado con el matón; o sea, ¡las autoridades mexicanas preferían arriesgar la vida de un ciudadano inocente, trabajador, productivo, víctima de 2 atentados, a hacer su trabajo y cuidar al mugroso malandro para llevarlo a carearlo con Blancornelas a Tijuana, donde el vivía!...¡Y encima que el pobre señor asustado, balaceado y amenazado todavía pagaría sus gastos para ir a ser careado al DF! …..¿Dónde está una brizna de lógica, de inteligencia, de presencia de neuronas, de justicia?, ¿Dónde hay evidencia de la inteligencia de los que prometieron y se comprometieron de impartir justicia, de protegernos, de cuidarnos?
2. De tragedias
De la tragedia en la guardería de niños en Hermosillo, capital del estado norteño de Sonora donde hasta ahora han perdido la vida 46 inocentes angelitos, ya va casi para el mes y nada. No hay nombres. Hay 46 víctimas inocentes que no debieron morir, y menos en tan trágica y espeluznante manera pero aún no hay ningún culpable. Los niños y niñas que se fueron dejaron a todas esas familas sufriendo aún su injusta pérdida, ¿Pero qué, a quién le importa? si ahí no murió ningún hijo, nieto o sobrino de algún funcionario público. Parientes de funcionarios públicos de alto nivel de ese estado (Sonora, México) eran los encargados de administrar ahora ese maldito lecho de muerte. Y,¿ quién ha escuchado nombres?. ¿Culpables?. Ya ha pasado casi un mes y nada. Y dudo que los vaya a haber. Por ahí, en una revista, palabras mas, palabras menos, hoy leí una cita: “Hace menos mal el que mata, que el que permite matar”…..
Que México está backwards…Pues si, ni pedo, si lo está….
Que está corrompido…pues también, ya ni para que llorar…..
Que el país está bien pinche miserable, jodido y pobre…..sin palabras; pues si es la neta….sorry...
3. Mi voto en las próximas elecciones
Ando bien encabronado. Bien decepcionado. Y si estuviera el día de las elecciones en México también yo anularía mi voto. Esa sería mi mejor elección. Ningún partido y ningún candidato me representa. No representa mis intereses ni deseos ni los míos ni los de ningún miembro de mi familia. La anulación del voto sería con toda seguridad lo que yo eligiera. Así, sin ningún remordimiento o arrepentimiento.
Cuando viví en México cumplí como ciudadano y acudí a las urnas como votante a emitir mi voto y acudí también como representante de casilla cuando se me requirió. Pagué mis impuestos y mis multas. Luz, agua, teléfono, predial, pago por la tenencia de mi vehículo los pagaba puntualmente. Respeté las leyes de mi país, así como trato de respetar las de éste donde ahora vivo. Duré poco más de 30 años viviendo en México y me multaron solouna vez por exceso de velocidad. Llevo aquí apenas 5 años y ya he pagado tres multas por la misma falta.
Quise cumplirle a mi país, aunque siempre me daba la impresión de que quien trataba de estar legal y hacer las cosas bien, era a quienes peor y más mal nos iba. Mientras los malandrines, asaltantes, rateros, malvivientes, farderos, vendedores esquineros de droga hacían sus fechorías y fueron tomando poco a poco a la ciudad hasta terminar por apoderarse de ella. La hiceron suya. Hoy es de ellos. Las calles, parques, estacionamientos de centros comerciales, el patio frontal de tu casa. ¡Todo!. Como en esta canción Y nadie, ninguna autoridad mueve un solo dedo. Esa tan mentada y sonada Operación Conjunta Chihuahua es más bien un amontonadero de soldados, policías federales y municipales. Nada de estrategia. Nada de inteligencia. ¿Porqué no infiltran militares dentro del crimen organizado?. ¿Porqué le llaman así, crimen organizado?. Ah sí, porque ellos están mejor organizados que las propias autoridades. Ellos sí trabajan con estrategia e inteligencia, por eso han hecho de varios estados de México su reino. Mientras las autoridades dicen: “órale, ahí van un chingo de sureños. Pónlos a que vayan de cruisin por las calles de Juárez, a que vayan a hacer más lento el tráfico en las calles y los puentes internacionales y a que vayan a asustar y vejar con sus famosísimos e inútiles retenes al ciudadano común y corriente y a manosear a las pobres jovencitas universitarias que llevan dos cervezas en el estómago después de salir de un bar”.
Hoy no. Hoy es diferente. Mi decisión sería sin pensarlo anular mi voto.