Junio 19, 2007-06-19
Creo que después de una película, bueno, en las que se supone fueron sacadas de hechos reales, al final de la misma, y como de tanto hablar de Norma, me gustaría decir lo que pasó con Norma y demás personajes del relato, así que simulando una peli, al final viene lo que pasó con cada personaje importante que se mostró en la película (en este caso, relato) . En mi historia, que fue real, que cambié solo los nombres de uno o dos personajes, si los nombro a todos con sus nombres verdaderos, sería muy obvio; también pondré que fue de ellos, la última vez que supe de ellos.
Creo que después de una película, bueno, en las que se supone fueron sacadas de hechos reales, al final de la misma, y como de tanto hablar de Norma, me gustaría decir lo que pasó con Norma y demás personajes del relato, así que simulando una peli, al final viene lo que pasó con cada personaje importante que se mostró en la película (en este caso, relato) . En mi historia, que fue real, que cambié solo los nombres de uno o dos personajes, si los nombro a todos con sus nombres verdaderos, sería muy obvio; también pondré que fue de ellos, la última vez que supe de ellos.
Norma: La última vez que la vi, fue esa vez que comimos flautas en su casa, cuando vivía en la vecindad, me despedí de ella y hasta la fecha, jamás la he vuelto a ver.
Rene: Fue esa última vez, la mencionada arriba.
Carlos: Lo veo de portero en un antro del PRONAF; cuando está sano y antes de meterse marranadas a la nariz me deja pasar de a grapa al antro en el que le toca porterear, pero después de meterse mierda y se acuerda que entré de a grapa, donde me ve me cobra el muy cabron. Del saludo con la cabeza ya no pasamos.
La Maestra: Un viernes o sábado, o la madrugada del domingo, ya ni sé; después de que salió de bailar, creo no fue "su matador" por ella y se dio una escapada a mi casa; después de (sic), se enojó porque no le presté la camisa que traía puesta, regalo de mi madre, para limpiarse los fluídos que traía embadurnados en el chocho, no mi madre, sino La Maestra. Se disgustó, me dijo que yo necesitaba vivir y madurar más; se puso sus jeans , su suéter de lana tejido largo y su brillante cinturón de eslabones, comprado -se me hace- , en las tiendas de fayuca china del centro de Juárez, y se fue de mi casa y de mi vida.
Neyma: Renunció poco antes que yo, como una o dos semanas, nos dijimos adiós ondeando la mano, yo iba saliendo al descanso después de la cena y ella se iba subiendo al carro de su novio después de renunciar al trabajo, eran como las 9:30 de la noche. Nunca más la volví a ver.
Patty: Platiqué con ella dentro de la fábrica en mi uútimo día de trabajo; recuerdo que la despedida fue larga; se sinceró conmigo, me dijo todo el afecto que me tenía; nos pusimos sentimentales en medio del ruidajo de las máquinas remachadoras y bobinadoras; horas después del lloriqueo interno, como que se disgustó conmigo porque no le cambié bien los contactos de su máquina probadora. Me dijo que yo era un técnico flojo e irresponsable. Esa fue la última noche que la vi. Nos nos despedimos al finalizar el turno.