- Este pinche libro va a ser mas lento y aburrido que una película hebrea - Eso pensé al empezar "Cartas para Claudia", pero conforme lo iba leyendo se ponía poco a poco más interesante; tal libro, a diferencia de "Déjame que te cuente" me enganchó completamente poco antes de llegar a la mitad, "Déjame que te cuente" me enganchó desde las primeras 2 ó 3 páginas. A ambos los encontré bien interesantes, pero este último (Cartas para Claudia) le encontré un toque especial, es un libro que pegó directamente contra mis traumas, telarañas mentales y dudas. Si, así como lo leen, una persona pasados los 30 años sigue lidiando con ciertas crisis, dudas y telarañas, tal como una persona de menos edad o mas vieja, pero diferentes.
Había ya habia oído a una amiga hablar de los tres tiempos en la pareja: tu tiempo, mi tiempo y nuestro tiempo, ¿que fregón no, que simple?, pero eso para unas personas es difícil de digerir, entender y mucho menos aceptar, bueno, el autor del libro habla de las tres personas en la pareja: Tu, yo y la pareja. Que libro tan fregón, que autor tan fregón descubrí.
Había ya habia oído a una amiga hablar de los tres tiempos en la pareja: tu tiempo, mi tiempo y nuestro tiempo, ¿que fregón no, que simple?, pero eso para unas personas es difícil de digerir, entender y mucho menos aceptar, bueno, el autor del libro habla de las tres personas en la pareja: Tu, yo y la pareja. Que libro tan fregón, que autor tan fregón descubrí.
En ese libro (Cartas para Claudia), también menciona la sed de una persona por crecer; físicamente el hombre deja de crecer entre los 25 y 28 años (intérvalo de tiempo en que también alcanza su máxima fuerza física), pero ese es el crecimiento físico, el intelectual, el del espíritu ese no tiene fecha ni edad límite, y obvio, cuando dejamos de crecer, de aprender cosas nuevas, de reinventarnos, de dejarnos de sorprender, de empezar a hacer las cosas de una manera diferente, empezamos a hacernos mas viejos porque según nosotros ya dominamos la técnica, ya todo lo sabemos, y sin querernos darnos cuenta ya hay alguien que sabe algo más nuevo.
Lo más importante, ese libro volvió a recordarme el valor de las enseñanzas de mi madre, el valor de los principios, el valor del verdadero amor, el valor de la amistad, el valor de la libertad individual de cada persona dentro de pareja, esto para quienes creen que el matrimonio son dos almas o dos cuerpos fundidos en uno, cosa y argumento que respeto pero con el cual no comulgo y que ni a punta de patadas podré entender ni mucho menos aceptar; en fin, cosas que por azares del destino y circunstancias de la vida van quedando enterrados con el polvo del olvido es pos de ir con la corriente y no causar problemas.
Creo que de acuerdo con lo que leyeron pensaran que soy un loco, un desgraciado o un infeliz en mi matrimonio que busca consuelo en libros de desarrollo personal. Me encuentro en una de las etapas mas felices de mi vida, hacia años que no me sentía así.
Si tienen la oportunidad léanlo, les va a ayudar, sé lo que les digo, y si no les ayuda pues ni pedo, el pinche librito no pasa de 150 pesos, y aparte, se cultivan (es broma, sin temor a equivocarme les digo que vale la pena).
Este es un pedacito de un poema sacado del ya muchas veces mencionado libro, chorreense a gusto:
En un momento soy yo, conmigo;
apareces tu...
me relaciono,
me comunico, te toco, te huelo, te escucho...
somos dos.
Me acerco mas, te siento, me fundo...
Somos uno sin dejar de ser dos, somos tres,
los tres vibrando en el mismo nivel...
Y cuando somos tres entonces...
Mis manos y las tuyas son mis manos,
y mis dos bocas, y mi pene y mi vagina,
y mi barba y mis senos;
y mi orgasmo...Mi triple orgasmo...
El tuyo, el mío, el nuestro.
Es hermoso,
muy hermoso,
hacer el amor contigo.
Charro pasaditas las 11 pe eme.