Sunday, February 6, 2005

¡¡¡ Chinga'o !!!

5/13/2004

Había hecho planes para encontrarme con una amiga que me reencontré hace como 10 días después de casi 5 años de no verla. Aquella vez intercambiamos direcciones de e-mail y números de teléfono para luego salir a tomar café a algún lugar.

Ayer le llamé varias veces a su casa y resulta que la muy cabrona llegó a su casa pasada la 1 a.m. (ya me imagino como llegó, con chupetones hasta en el clítoris) por mí no hubiera habido problema y le hubiera llamado a esa hora ya que me acosté pasadas las 3 a.m. pero me pareció poco" decente llamarle a tal hora, así que le llamé hoy y solo para que me dijera que no podía, que tenía un compromiso, de tan chula que es, ya me imagino que clase de compromiso.

Ella está recién divorciada, tendrá apenas unos 4 ó 5 meses de eso. Lo que me encabrona de todo este asunto es que es ella la que me propone la salida y luego pospone la cita, es lo que me da coraje. Siempre me gustó físicamente, en aquellos años (del 97 al 99) era como mi musa ya que hasta le escribía, le llevaba serenatas y toda la cosa, nunca me dio el "sí", como Julieta Venegas y decidí darle vuelta a la hoja, de eso ya casi 5 años.

Hoy que me la encuentro ya es toda una mujer, batalló para terminar la preparatoria y actualmente asiste (por sus antecedentes de se-dice-estudiante no puedo decir que "estudia") la universidad. En fín, parafraseando a mi amiga Merle, se me figura que tiene la intención de tomarme a manera de una opción más del acordeón repleto de opciones que ha detener de posibles "galanes" (me repatea ese término).

Yo de cualquier manera la aprecio y me acuerdo de la ilusión que en mí generaba con tan solo oír o saber de ella y cuando llegaba a verla, ese día era para mi como que salía el sol, y no empazaba a desvanecerse hasta justo cuando apenas la volvía a ver de nuevo.

Un día, en una quincearaña, me la encontré y bailé con ella, me acuerdo que me sentía le roi au cette fete, a pesar de que traía holgada la camisa, ésta me quedaba chica, la felicidad por estar con ella me hinchaba. Desafortunadamente la dejé por un momento y cuando regresé bailaba con un pinchi pelafustán sacado de algún rancho del este de El Paso.....Esa noche me puse una pinche pedota que hice circo, maroma y teatro, vomité la puerta del piloto de mi carro, vomité el jardín de la casa, me caí de bruces varias veces en el jardín de la casa donde fue la fiesta, vomité la camiseta que traía puesta y de paso salpiqué los zapatos, no supe ni quién ni como me trajeron a la casa porque no podía ni sostenerme.

Esos ya son puros recuerdos. Hoy ya no me aqueja la ansiedad, la felicidad ni el gusto por volver a verla, los años no pasan en vano (como dice Pao), tampoco me aquejaría si ya no vuelvo a verla y tampoco me inundaría de emoción el día que me llame y me diga "¿Tienes un brake para un cafecito durante esta semana?

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