De nuevo aquí, viernes por la noche; en estos precisos momentos no se porque recordé mi vida de soltero, allá en el departamento del norte de Dallas, no le extraño, pero no se porque le recordé.
Han pasado meses, creo que ya mas de un ano que no escribía un post a mis anchas, soltando lo que quiero soltar. No tengo mucho que contar. Veo crecer a Nicolas, lo veo y no quisiera que creciera; cada día lo quiero mas y cada día dependo y lo necesito mas, como no pensé querer a alguien jamás.
Sigo en ascuas aun esperando un email sobre si entro a a escuela este próximo enero, de mi parte esta decidido y nado bien emocionado, pero hay cue$tione$ que finalmente también importan, y nos hacen ver que las ganas no son suficientes, en fin, a veces lo único que podemos hacer es poco y lo mínimo pedir a Dios, y movernos por donde podamos para que las situación se de.
Sigo leyendo, no tanto como antes, pero el habito es duro de minimizar y menos abandonar; el libro que acabo de comprar es Gonzalez e Hija, de la autora de Santitos (Que no he visto la película pero me la superrecomendo mi hermano); anoche lo empece y pinta como bueno, es de lenguaje no rebuscado y entendible (aunque lleno de palabras que usamos en el norte de México), así que no hace falta que tenga el Larousse a un lado.
En días pasados nos aventamos un viaje relámpago a Juarez, fui a a boda de uno de mis mejores amigos, de hecho uno de los dos que quedaba soltero de mi circulo, el otro que quedaba ya también las anda dando y así como lo vi, dudo que llegue soltero a diciembre, al menos por el civil.
El viaje fue rápido, y por lo mismo cansando, y no visite a mis amig@as como me hubiera gustado, ya saben a quienes me refiero, la premura y la prisa me gano, y como decimos los mexicanos: ahí después, en fin, los planes al principio para no dar lata ni a mi mama ni a mi hermana, eran quedarnos en mi casa, pero pinches ratas, la vieron sola y los culeros me la descablearon, los cabrones no tienen perdón, en vez de llevarse cosas nuevas que tenia se llevaron el cable, cabrones corrientes, en vez de llevarse la manguera, la pala, la cabeza de la regadera que tiene diferentes tipos de chorro y diferentes presiones y que sirve para hacer cosquillitas en la cola, ahí la dejaron, los cabrones no saben lo que es bueno. Culeros.
Por otro lado, creo que aun y con la pobreza (que créanme estaba cabrona), que sentía anos atrás, vivía en la luna, como en el limbo; y no me refiero solo a la pobreza económica, sino también a la espiritual. Estudie, me prepare e hice una ida decente en Mexico, mi país me dio todo lo que le pedí, a pesar de todo lo que se diga y escriba de el, me dio todo lo que le pedí, pero no me lo dio gratis, me jodí bien y bonito; hubo anos que me levante a las 5 de la mañana y me iba a la cama a las 12 am, hubo otras veces que dormía de 2 pm a 6 pm; en base a jodas mi país me dio lo que le pedí, pero sobre todo me dio a conocer la libertad. Trabaje y estudie para hacer y tener lo que quería, la libertad estaba ahí por default, nunca pelee por tenerla.
Hace ya varias semanas fui a un pueblo de Oklahoma, ahí viven unos familiares de forma ilegal. Me aguite y me llene de mucho coraje al ver como vivían.
Hace tambien varios anos me contaba una prima que se había regresado al pueblo (hará cosa de 15 anos de Colorado, cuando la cosa para ellos no estaba tan culera, cuando no eran, o somos blanco de discriminación y persecución) porque según ella la cosa estaba muy fea, la vida aquí en eu la comparo con la cárcel; le valió cono y tomo el camión de Denver hacia El Paso para posteriormente cruzar a Ciudad Juarez y tomar otro a su pueblo en el sur de Estado de Chihuahua. Repito, eso paso hace casi 15 anos y las cosas no estaban tan culeras para los indocumentados, y en general para los mexicanos. Su comentario me valió madres, nunca pensé moverme para acá, al menos, no de mojado; y entonces aquí no tenia a ningún familiar directo. La cosa cambio poco después, cuando en forma ilegal entraron varios familiares directos; y ya estando en contacto con ellos, sus vecinos y sus amigos. Que tristeza y que pena.
Joder!, yo creía que era pobre en México, pero mi probreza nunca me empujo a irme a un lugar donde me traten como una cucaracha, donde la vida de un gato o un pájaro cuente mas que la mía!, donde sea un puto fantasma!, donde posiblemente pague igual o mas impuestos que un residente o ciudadano legal y no tenga seguridad alguna y menos derechos ni respeto, y menos se me diga que no pago impuestos; donde se me culpe por contaminar el paso fronterizo cuando entre en forma ilegal, pero de la contaminación y el daño al medio ambiente que hacen los ciudadanos legales no dice nada el olvidadizo de Chertoff.
Sin la libertad ni para entrar a un bar a tomarse una cerveza, ni mucho menos manejar un carro; viviendo hacinados en una paupérrima vivienda teniendo como vecinos, amigos y amistades a paisanos aun mas jodidos (económica y espiritualmente) que ellos y consumiendo artículos de origen chino viven contentos mis familiares el sueno americano; mi prima quiso olvidarse del norte; se regreso de Denver, vendió su casa de Juarez y se regreso a su pueblo.
Por ahí encontre esa rola, pícale aquí si te gusta Cabral y Cortez.