No termine de leer esta porqueria, me dio flojera; me bastaron dos desveladas, dos capítulos y el preview del libro en un reportaje al autor que le hicieron en esta serie de reportajes; pendejo yo que lo compre si mas o menos sabia de lo que trataba; el libro es una sarta de pendejada; en fin, de tanta pendejada que leí, escuche y vi, irremediablemente me transporte a cuando vivía en la casa de mi madre, allá a principios de los 90's, a las tardes de miércoles (o martes?) cuando un pinche pastor cristiano e ignorante les iba a lavar el coco a la bola de guevones e ignorantes de mis vecinos en la paupérrima y jodida colonia donde crecí. Que culero. Cuanta miseria. Cuanta podredumbre. Cuanta mierda. Cuantas mentiras y babosadas contadas solo para comprar el alma de alguien quien dudo mucho la tenga. Cuanta puta ignorancia. Creo que pesaba mas la masilla, puz y sangre en la espinilla que me acompano en la punta de la nariz toda la semana pasada, que la materia gris del orador y su audiencia (que me da pena aceptarlo, pero un día me aventé todo su discurso, no del pendejo aquel "predicando" en la casa del vecino de mi madre; me aventé el discurso de este cerdo), ambos parecen merolicos, pero el primero predica (o predicaba) entre calles terregosas y casas con goteras y este ultimo tiene un templo de poca madre en san antonio (tx) con piedras incrustadas en las paredes, piedras traídas ex profeso para su templo, desde Israel. Y hablo así, no porque yo fuera católico, sino porque habría que no tener ni madres en la cabeza para escucharlos y encima creerles todas las pinches babosadas.
El libro no lo tirare, me lo quedare como recordatorio que aquí todo puede ser realidad que si lo deseas, lo tienes; que con dinero y gente ignorante y estúpida que tenga dinero y este dispuesto apagar por el artculo fácilmente se hacen las cosas, no como en México, que puedes tardar anos para publicar un libro y si el libro llega a ser hit, se reconoce al autor, pero en homenaje póstumo. Aquí (en eu) tal pendeja fue un best seller.
Pareciera que quiero hacer negocio (que no es mala idea) y agarrar este blog como trampolín a la fama y hacerme rico de la noche a la mañana (a quien no les gusta hacerse rico desde la noche hasta la manana mentirosos?), como pensaba una ilusa amiga mía (sin querer me acorde de ella y me dio risa, ja) vendiendo pendejaditas; no, me gustaría dar un tip a los vatos para hacer mas chiquita la lista de broncas con las que tenemos que lidiar solo por el hecho de ser hombres: eyaculación precoz, el complejo de tenerla chiquita, acabar primero de pasarla chingon cuando apenas ellas medio se la empiezan a pasar chingon, o cuando después de terminar que lo único que queremos es dormir y ellas quieren platicar, y todas esa lista de menialidades; el problema al que parece al fin encontré la solución fue para la rasurada. Quien de los vatos (y alguna que otra fémina) no ha tenido problemas después de la rasurada? Al menos yo cuando empece con tal “cosa de hombres” hasta la pensaba y le sacaba la vuelta porque me quedaba la cara bien raspada, y después de la rasurada, fuera frío o calor me dolía todo el día y no había de otra, al menos que traer aspecto de caco y parecerme al Chompiras y en mi caso pues esa oportunidad estaba descartada porque estaba en la garra de banda y no había saque; mi sacrificio medio acabo cuando supe que existían en el mercado cremas para afeitarse, pero como estaban fuera del alcance de mi bolsillo pues ahí estaba el jabón zote o cuando había lana y mi papa se ponía el traje de papa responsable y le daba a mama para el pipirin, el zest o un poco de enjuague en la cara antes de rasurarte (jijos, que culero, pobreton, miserable y naco me vi); así estaba la cosa. Anos mas tarde de eso, y cuando empece a trabajar de practi-hambre o sea que empece a agarrar recur$o$s, probé casi de todo porque lo rojo y el ardor de la cara después del afeitado no se iban. Recorrí los estantes de muchas farmacias, soriana, smart, y gualmar de Juarez. Casi lo ultimo que probé fue el curalotodo vitacilina (recomendado por mi hermano); trabajaba y me gustaba, pero dejaba la cara medio grasosa y con brillo, is cachetes parecían piezas de vajilla metálica; casi para darme por vencido, probé una crema para afeitar italiana, me gustaba, trabajaba y me dejaba la cara oliendo a menta. Casi me quedo con ella, pero soy de las personas que siempre deja una posibilidad abierta para todo, una velita prendida, como decía mi amiga, la misma que se quería hacer rica vendiendo pendejaditas.
En fin, ya me alargue mucho y mi ultima intención es hacerle propaganda y mucho menos negocio (que insisto, no es mala idea), pero si eres de los millones de vatos con cara grasosa, que ha probado todas las cremas para el afeitado y sigue con la cara roja de la pinche raspada del rastrillo (o navaja) prueba esto, esta en los gualmart americanos. Con eso ando como niño con juguete nuevo.
Que post tan culero, lo se pero quería postear algo; lo de la madre para afeitar, pues creo que es un problema generalizado entre muchísimos vatos; y creo que se vale.
Ahí les dejo este vídeo con una de mis rolas favoritas.
Charro a eso de la media noche
Eh, qué mala onda!!! me volaste la idea!! el viernes o no sé qué día estuve viendo videos de L.E. Auté y pensé postear precisamente ese video, que es mi canción favorita!!!
ReplyDeleteBuuuaaaaaa!!!
Pirata de pensamientos!! ja ja ja
Saludos!!
Ahora te levantaste con el pie izquierdo.. Animo!
Algo habias mencionado antes del jabon para afeitar, son cosas, costumbres que nos fueron heredadas, y que tal vez pasemos a los nuestros tambien. Y la rola de Aute, no manches, no tiene abuela, es un rolonononononon, hace rato que no la escuchaba, pero siempre me llega.
ReplyDeleteSaludos