Me pregunto si Jorgeluix acabará como el pobre de Armando Rodríguez (el reportero del Diario rafagueado enfrente de su casa preparándose a llevar a sus niñas al colegio). No sé, la cara y mirada de la subprocuradora de justicia de Chihuahua me da una desconfianza, que no le confiaría ni a mi perro; no me hagan caso, pero como que tiene la mirada de drogadicta; su cara y sus ojos han visto y esconden muchas cosas. Que lo que tenga que decir que se lo diga a su abuela, yo no le creo ni madres; ni a ella, ni a Victor Valencia de los Santos y a nadie en general de la clase política de México. Todos tienen los riñones negros y la conciencia bien puerca.
Te apoyo!!
ReplyDeleteSon un asco.