Julio 22 del 2008
Querido Ciber-diario:
Escribo ya desde mi laptop y ya también desde Dallas (sniff).
Es curioso, pase casi dos semanas en Juárez y ya no fue como la ultima vez, me sentí extraño, raro, desubicado, como que something was missing ; hubo veces que me sentí como un turista, si ya se que Guffo me tildara de mamonsete (sniff). Quisiera decir que solo porque siento que estoy perdiendo la capacidad de mantener un dialogo totalmente en español pero no fue así, fue otra cosa. Muy aparte de que al recibir un favor o servicio, al final ya no diga “gracias” o “muy amable” invariablemente y casi por default, se me salga el “ thank you ” o “ thanks ”. No sé cómo describirlo, ya no fue lo mismo.
Ya no fue el mismo recorrido por los antros. Intente que lo fuera pero ya estaba predispuesto a que no sería lo que solía ser; me metí a varios pero la neta estaban de gueva (o más bien, creo el de la gueva era yo), fuimos uno de mis compas (de los últimos que quedaban solteros) y yo al bar de chaleco, luego, a cenar unos grasientos tacos de tripas, un hasta luego, besito, nalgada, a la cama y hasta manana.
Adiós, eso hubiera querido. Minutos después que me acosté, el buen rato que pase y los tacos con bastante salsa empezaron a pasarme la factura, ya que me atacaron unos retorcijones bien culeros en el estomago que pararon hasta de que por el cansancio me quede dormido y eso ayudome a ignorarlos, habilidad en la que tengo estudios de posgrado. Y es que, creo por el miedo a que se me tildara de mamon, payaso y delicado no quería decir que entre el ir y venir de Dallas a Juárez y viceversa se me arma un desmadre en el estomago que me dura hasta 4 días. Ya no tengo un organismo de un chavo de 23 anos, mi estomago tarda en acostumbrarse a la salsa picante de aquí (Dallas) que no es más que pinchurrienta inspida salsa de tomate y a la salsa en México, que parece que es como para bocadillo para el diablo. En fin. No es eterno pero como duele culero el estomago. No es para tanto. Después de ir a cagar dos o tres veces me reporto listo.
Al siguiente día, mas bien, debo decir, dos o tres horas después horas despues, fui al mercado Cuauhtémoc a comprar algunos encargos de Steph y ahí, hasta los comerciantes me vieron la cara de extranjero – a pesar de mis muy remarcados rasgos mestizos-. Pretendían los muy sarros venderme las pinches piojentas colchas –supuestamente made in Tlaxcala -carisimas y luego encima en dólares!. Si ya sé que en Juárez, y en general en la frontera, la economia esta “muy dolarizada”, y parte me encontraba en un spot turístico pero había ido con anterioridad ahi y todo era normal. No se clavaban tanto en los precios y estos me los decían en pesos.
Por otro lado, y todo lo contrario a como me sentía y como sentía que me trataban mis coterráneos hubo quien en 3 días seguida me recordaron lo que soy, lo que seré, el lugar donde naci y la fuente de todas mis nostalgias y recuerdos: Los de la migra!. Si el comerciante del mercado me hizo sentir extranjero, los apátridas déspotas culo-prieto de la migra me hicieron sentir más mexicano que los tacos de frijoles con champurrado. Pasemos a desarrollar el porqué en los puentes de cruce internacional me siento más que mexicano, esos culeros me hacen sentir como todo un árabe.
El primer día iba a EP a hacerle un mandado a mi santa madre y una migra de apellido (mejor no lo digo para no meterme en troubles , llamémosle “X”) me mando a una segunda revisión. Le pregunte si pasaba algo con mi pasaporte a lo que -hasta eso- amablemente me contesto que yo había sido el elegido para una segunda revisión para probar los sistemas de detección de documentos falsos. Me pidió que estacionara mi carro en tal andén, que dejara las llaves en el techo del carro y la esperara. A los pocos minutos llego ella y un cerdo, que diga, un migra de apellido “Y”, mas prieto, feo y peludo que mi culo. Ambos me pidieron los acompañara al edificio principal para revisar mi pasaporte; y ahí voy yo, con ellos escoltándome en la espalda, a pocos centímetros detrás de mí. Par de idiotas culos-prietos ignorantes. Hijos o nietos de mojados. Total. Me hicieron sentir curioso. Espere poco mas de 10 minutos y al final la mujer me dio las gracias por mi cooperación, me escoltaron al carro, amablemente me permitieron tomar mis llaves y me fui.
Al siguiente día casi los mismo pero más dramático. Una espera de 80 minutos en el puente hasta Juan Diego se desespera y puede que hasta malas razones diga. Ya no tuve la suerte de ser escogido para probar que tan eficaces son los sistemas de detección de documentos falsos en los puentes, ahora fui el suertudo que le toco inspección con otro oficial con cara de molcajete (llamémosle “Z”), imagino que así como estaba de feo con su cara llena de hoyos y plogas secas, así tiene el culo y el alma. Total, me mando a una segunda revisión, pero esta vez ahí mismo pregunte la razón y me ignoro, solo me pidió que manejara a tal anden, dejara las llaves en el techo del carro y esperara a que llegara de nuevo el. Pedí una explicación y pedí hablar con su jefe. Me ignoro nuevamente y así llame la atención de varios agentes, la mayoría de estos de origen latinoamericano. Que vergüenza para la raza. Apátridas. Ni son de aquí, ni son de allá.
Volví –en voz alta- a pedir una explicación y volví a pedir hablar con su jefe. Me grito que me estuviera en el carro. Luego una vez más y el más enérgico con su pinche vocecilla con un español muy ojete me pidió que me mantuviera dentro del carro. No me gano él, ni me impresionó su uniforme. Me di cuenta que ya estaba yo medio exaltado, me metí al carro, me senté y espere. A los 2 o 3 minutos llego el que me dijo ser el jefe de tal escoria asusta-mojados y me dijo la supuesta razón (obvio que no le creí ni madres ya que fue una versión totalmente diferente a la del día anterior. (Los gueyes ni inventiva tienen para contar mentiras); voltee a mirar de nuevo al otro guey de apellido "X", "Y" o "Z" o guarever , pinche ordinario hijo de mojados (que da igual el guey estaba más feo que una rayada de madre a Dios y aparte, se cree demasiado el culero hijo o nieto de indocumentados) y no me dio la cara. El supervisor amablemente me dio las llaves y me fui.
En mi opinión:
Creo que es legítimo para cada país “cuidar” sus límites fronterizos; si este o aquel país quiere sellar o no sellar las fronteras que lo haga; asimismo, si deporta o no deporta, también que lo haga. Como mexicano digo que al venirnos sin papeles aqui, estamos faltando a las leyes de este pais, y toda falta a la ley conlleva a una sancion, multa o castigo; se escucha culero, pero asi es, México hace lo propio en centro-américa, y a como me doy cuenta, los oficiales mexicanos de la frontera sur son mas culeros, corruptos y rateros que los que tenemos en las fronteras del norte del país. Lo que me caga, lo que me cae como patada de mula en el fundillo es que finjan “cuidar y vigilar” las fronteras a costa de la integridad y dignidad de gente común, de gente que solo va a trabajar para ganarse unos pesos más; a hacer un mandado, a comprar algún tiliche made in China para ahorrarse unos centavos más, es más, el colmo, hasta para poner una pinche mugrosa carta o algún paquete. Esa es la raza que me caga, la que me enferma; la que enfundados en un uniforme azul o verde con una placa en la camisa ya se creen los muy salsa, como si tuvieran el derecho de sobajar y humillar a quien tengan la suerte de ofrecérsele ir a EP o a Juárez o alguna otra ciudad de algún otro punto fronterizo a hacer algo.
Esa raza es por la que me alegraría que algún día despertara y la primera noticia de la que me diera cuenta que en este o aquel puente internacional paso algo (saben a lo que me refiero), no por el tipo de trabajo que hacen, como ya dije, sino por déspotas, indolentes, culeros, inhumanos e insensibles.
PD: Tengo e iba poner los nombres de los oficiales de migración que menciono, pero de última hora decido no publicarlos por razones que ya ustedes se imaginan.
Charro
oppssss pues q mal momento te hicieron pasar, pero bueno, eso ha sido, es y sera siempre, no podemos cambiarlo y no digo q hay q acostumbrarse, solo hay q saber lo q pasa e ir dispuestos a sobrellevar la situacion.
ReplyDeleteQue onda con el "corre q te alcanza" q te provocaron los tacos?? jajaja asi pasa despues de los 30´s y encima tu q no estas acostumbrado ya a esto, sin llorar. Que bueno q visitaste nuestro tan maltratado juaritos y recordaste tus raices....
Besos y gracias por la visita.
lo mereces.....
ReplyDeleteChio: Asi es, buena actitud y mucha paciencia ante esos gorilas; pero tambien, ni pa'que fregados nos quejamos si los migras mexicanos que cuidan el sur de Mexico estan peor que estos mexamericanos del norte. Tengo un amigo de centroamericano que se hizo mexicano y si vieras las historias de horror que cuenta de sus experiencias con los migras mexicanos?. Lo que te peudo yo contar es poco comparado con lo que contaba el de como lo trataron en todo el proceso de hacerse mexicano....Saludos...
ReplyDeleteAnonimo: Nuevamente, que hueva me das; a ti tambien saludos....
Charro
He compa, pero no aviso eh? jeje no te creas, ni modo, asi es esto, entiendo perfectamente pues cuando vivi alla por esas tierras y venia de vacaciones, no te alcanzaba el tiempo para nada.
ReplyDeleteLo de la migra, siempre sera asi, por mas cursos y sistemas de calidad en el servicio que quieran implementar, es el hambre estupida de poder, de esa raza que, con mas ganas sintio la discriminacion, y que dijeron, ahora me desquito,y siempre suele suceder, que los agentes mas ojetes, son los de origne mexa. Es raro pero los gabachos que me ha tocado ver en el puente, son demas de amables y respetuosos, energicos eso si, pero amables.... ohhh maldicion de Malinche....
Saludos.
uta, cómo no me enteré...
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