Hace poco menos de 3 lustros me meti a un bar, creo que era mi primera vez, o la segunda, y lo hacia porque era de las poquisimas veces que traia una lana en la bolsa, no recuerdo si habia renunciado a un jale, si me habian pagado por una presentacion en una quincearana o que pedo, no recuerdo, el pedo es ese, traia lana y traia la curiosidad de meterme a un bar, eso si, donde hubiera chicas, no topless, sino de las chavas con mini de color llamativo que te llevan la cheve con una servilletita y te ponen un pedazo de limon que el parroquiano de al lado ya no uso.
El bar esta localizado por la antes Carretera a Casas Grandes, hoy Blvd. Oscar Flores Sanchez, en la popular colonia La Cuesta, me meti y habia canciones de Tropicalisimo Apache, que mas tarde me enteraria que ese grupo lagunero junto con la Sonora Tropicana eran los grupos mas tocados ahí. Entre, tome asiento e inspeccione el lugar, mediano (de unos 7 por 20 mts), estaba mas bien aluzado, buen clima y eso si, mucho humo, como que no habia extractores o estaban desmadrados. No tardo en abordarme una chica:
- Buenas noches, que le sirvo?
- Una tecate, por favor.
Y asi empezo un romance de aproximadamente un mes, durante el cual solo hubo agasajos y lamedera de tetas, apretones de guevos, metedera de cambios, besos, checadas de aceite, en la parte trasera del bar cuando se cerraba, en su casa y en el cine. Tambien fue cuando por fin vi una película mexicana con el Zayas, el Borras y no se que otros "comicos" mexicanos en el cine, y no en el canal 5 (canal local de Juaritos). Era el Cine Plaza (ya fuera de servicio), el que esta frente a la Plaza de Armas, bien recuerdo.
Tambien fue cuando le perdi el miedo, casi pavor y asco a las mujeres trabajadoras de bar, sentimientos e ideas mal infundados en mucho por las creencias de mi madre, proveniente de una familia de profundas creencias catolicas, y tambien quien por maestras tuvo monjas. Antes de eso las veia (a las trabajadoras de bar, no a las monjas) como portadoras en potencia de mil y una enfermedades, me daba mas miedo una trabajadora de bar que el puto diablo; me di cuenta de un chingo de cosas.
Me la pase padre, estaba como en 4 o 5 de prepa, vi una película mexicana de albaniles o mecanicos chilangos completa, baile en la pista de un bar canciones de Tropicalisimo Apache, vi por primera vez la Co-K-ina, me hice amigo de todo el personal del bar, el dueno, el parking boy, las chicas de la barra, el contador, comi mucha carne seca con limon, salsa Tabasco en compania de los "viejos" de las otras chicas...Y es que andaba con Rosy, su nombre de batalla, una de las chicas de la barra de un bar localizado en la populosa Colonia La Cuesta.
El bar esta localizado por la antes Carretera a Casas Grandes, hoy Blvd. Oscar Flores Sanchez, en la popular colonia La Cuesta, me meti y habia canciones de Tropicalisimo Apache, que mas tarde me enteraria que ese grupo lagunero junto con la Sonora Tropicana eran los grupos mas tocados ahí. Entre, tome asiento e inspeccione el lugar, mediano (de unos 7 por 20 mts), estaba mas bien aluzado, buen clima y eso si, mucho humo, como que no habia extractores o estaban desmadrados. No tardo en abordarme una chica:
- Buenas noches, que le sirvo?
- Una tecate, por favor.
Y asi empezo un romance de aproximadamente un mes, durante el cual solo hubo agasajos y lamedera de tetas, apretones de guevos, metedera de cambios, besos, checadas de aceite, en la parte trasera del bar cuando se cerraba, en su casa y en el cine. Tambien fue cuando por fin vi una película mexicana con el Zayas, el Borras y no se que otros "comicos" mexicanos en el cine, y no en el canal 5 (canal local de Juaritos). Era el Cine Plaza (ya fuera de servicio), el que esta frente a la Plaza de Armas, bien recuerdo.
Tambien fue cuando le perdi el miedo, casi pavor y asco a las mujeres trabajadoras de bar, sentimientos e ideas mal infundados en mucho por las creencias de mi madre, proveniente de una familia de profundas creencias catolicas, y tambien quien por maestras tuvo monjas. Antes de eso las veia (a las trabajadoras de bar, no a las monjas) como portadoras en potencia de mil y una enfermedades, me daba mas miedo una trabajadora de bar que el puto diablo; me di cuenta de un chingo de cosas.
Me la pase padre, estaba como en 4 o 5 de prepa, vi una película mexicana de albaniles o mecanicos chilangos completa, baile en la pista de un bar canciones de Tropicalisimo Apache, vi por primera vez la Co-K-ina, me hice amigo de todo el personal del bar, el dueno, el parking boy, las chicas de la barra, el contador, comi mucha carne seca con limon, salsa Tabasco en compania de los "viejos" de las otras chicas...Y es que andaba con Rosy, su nombre de batalla, una de las chicas de la barra de un bar localizado en la populosa Colonia La Cuesta.
Buena historia, estaria buen que hubiera bares asi para mujeres, atendidos por hombres, tal vez me ligaria un chito o un paco
ReplyDeletehace rato que no lo visitaba mi charro. chido post.
ReplyDeletesaludos caón.